Las TIC y las Redes Sociales y la Docencia del Derecho: VI Jornada de Docencia del Derecho y TIC

27 mayo, 2015

El progresivo y acelerado avance tecnológico y la expansión paralela de las redes sociales, sin duda, está moldeando el comportamiento social de las generaciones más longevas y conforma de forma inextricable el de las más jóvenes. La formación y el aprendizaje en su concepción más generalizada, no sólo no quedan exentos de este fenómeno sino que se están convirtiendo en los aliados imprescindibles para posibilitar el tránsito hacia un nuevo paradigma social.

El estudio del Derecho, como no podría ser de otro modo, también está inmerso en este proceso. Las metodologías de aprendizaje están siendo objeto de reformulación, no sólo porque el avance tecnológico lo posibilita, sino también y, muy especialmente, porque las nuevas generaciones así lo exigen.

Sin duda, estamos siendo testigos directos de una revolución en ciernes y, por ello, la particularidad del proceso es que nos hallamos en un estadio de replanteamiento permanente de los contenidos, metodologías y objetivos asociados al aprendizaje de la ciencia jurídica.

Y, quizás, lo más significativo es que estos movimientos están impactando directamente, y de un modo irreversible, en el rol paradigmático que han venido jugando el docente y el alumnado.

El potencial de estas herramientas en manos de los docentes y gestores académicos es una evidencia que ya ha sido puesta de manifiesto en reiteradas ocasiones y la importancia creciente de lo que se conoce como learning analytics es una muestra palpable de su extraordinaria capacidad.

En paralelo, el acceso ilimitado, inmediato y en tiempo real a ingentes cantidades de información y contenidos está convirtiendo al estudiante en un sujeto activo, transformándolo en un potencial colaborador del proceso formativo y en un potencial generador de conocimiento. Confirmándose indubitadamente el papel central del estudiante en todo el itinerario instructivo.

El conjunto de estas variables está obligando a redirigir el aprendizaje hacia la adquisición también de capacidades y competencias de selección crítica y de síntesis de la información y los contenidos, acentuando el papel orientador del docente. Sin olvidar que los conocimientos experimentan cada vez más una inusitada y acelerada caducidad, lo que fuerza a toda la comunidad académica a un estadio de formación continua, erigiendo al autoaprendizaje en una competencia que está adquiriendo un protagonismo creciente.

Y este fenómeno es común a la formación presencial como a la desarrollada a distancia. Experimentando ambas cambios radicales. La primera está virtualizándose de forma progresiva y acelerada y la segunda está siendo capaz de virtualizar dimensiones del aprendizaje inimaginables hace algún tiempo. La particularidad del proceso es que probablemente el tránsito de la primera esté generando muchas más tensiones (y resistencias) que el de la segunda, pues, no sólo debe detener una inercia milenaria, sino que, además, debe hacerlo marcando un nuevo rumbo. La adaptación de la segunda tampoco está exenta de dificultades, pues, pese a desarrollarse en un entorno “no hostil”, los cambios son tan acelerados y profundos que también están exigiendo el replanteamiento de algunos métodos y procesos preconcebidos.

La identificación de necesidades formativas de los propios docentes para incorporarse o adaptarse a esta matriz, la conformación de estrategias para colmarlas y la puesta en práctica de las mismas es una dimensión determinante y un factor indiscutible para garantizar el éxito de este proceso. La previsión de recursos y la habilitación del tiempo suficiente para posibilitar que la comunidad académica no quede al margen en este tránsito también describe una objetivo exigible a los gestores universitarios.

El reto que se nos brinda, pues, como docentes es ingente y de indudable responsabilidad, dado que nuestras decisiones y consiguientes acciones probablemente contribuyan a delimitar el devenir de las generaciones futuras.

Sea como fuere, se trata de un momento apasionante y creo que es un privilegio ser testigo directo y poder contribuir modestamente a su desarrollo.

Los Estudios de Derecho y Ciencia Política de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) han estado particularmente interesados en este proceso de cambio y sintiéndose partícipes activos del mismo llevan organizando desde hace algunos años la Jornada de Docencia del Derecho y las tecnologías de la información y la comunicación, alcanzando en 2015 su sexta edición.

El compromiso con la búsqueda constante de la calidad en la docencia, la necesidad de asegurar que nuestros estudiantes adquieren las competencias y conocimientos comprometidos en la memoria verificada y un proceso de reflexión continua sobre el desarrollo y la ejecución del Grado en Derecho, recientemente acreditado, son factores que están en el contenido genético de estas Jornadas y que se alinean con los objetivos y exigencias que se derivan del EEES.

El objeto de este encuentro, dirigido a docentes universitarios de facultades de derecho nacionales e internacionales, es habilitar un espacio de debate, discusión y compartición de experiencias docentes y buenas prácticas.

La Jornada tendrá lugar el próximo viernes 5 de junio en la sede de la Universitat Oberta de Catalunya (Av. Tibidabo 39-43, Barcelona).

Puede accederse a más información sobre la jornada, así como al formulario de inscripción en este enlace.

Autor / Autora
Doctor en Derecho por ESADE-URL (2008), DEA por la Universidad de Barcelona (2001) y Licenciado y Máster en Derecho por ESADE-URL (1999). Subdirector de Docencia de los Estudios de Derecho y Ciencia Política.
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