Consejos para la prevención y gestión de conflictos en casa durante el confinamiento

30 marzo, 2020
gestión de conflictos entre vecinos-vecinos_barcelona

Nos ha tocado quedarnos en casa por las medidas gubernamentales por coronavirus. En adelante, lo que pase fuera, no podemos hacer nada, porque no está bajo nuestro control; pero de lo que pase en casa, durante el día y la noche, sí. Es en este espacio y tiempo donde podemos prevenir situaciones de conflictos y, si aparecen, poderlas manejar satisfactoriamente.

El conflicto está presente en nuestras vidas

El conflicto está presente en nuestra vida. Así que estos días, el conflicto también puede aparecer mientras estamos en casa, juntos, unos con otros, abajo, arriba o al lado de nuestros vecinos.

Generalmente, el conflicto se percibe como algo negativo, ya que el relacionamos con el caos, el desorden, la lucha o la maldad. Pero el conflicto será negativo o positivo en función de la forma en que lo gestionamos. De entrada, si lo queremos resolver, nos exigirá tiempo. En condiciones normales, tenemos poco tiempo, pero confinados, tiempo hay de encima.

¿Cuáles son los principales conflictos en comunidad?

Vaya por delante que será mucho más fácil gestionar los conflictos con las personas si mantenemos una buena relación o, por el contrario, en el pasado ha sido mala o no ha existido. Tengamos en cuenta que, en el último caso, será más difícil lograr buenos resultados de entrada y nos conllevará más tiempo y esfuerzos.

El principal conflicto estos días serán los ruidos y los comportamientos desmesurados como, por ejemplo, el volumen alto de la voz, la televisión, la música, perros ladrando, gritos de niños jugando o discutiendo. Estos ruidos cuando hacemos vida normal quedan más soterrados debido a otros derivados de la actividad diaria, sobre todo en la calle del tráfico de vehículos, del run-run comercial y del contacto social público.

¿Qué pasa ahora con el confinamiento? Los ruidos de casa se sentirán más, porque se han reducido las actividades fuera y porque estamos confinados todo el día, y el resto de los vecinos y vecinas también.

Hacer el máximo de vida normal

De entrada la mejor manera de prevenir los conflictos que he comentado es intentar hacer vida normal, por ejemplo, si podemos trabajar en casa, con el ordenador, con el teléfono. Esto reduce el estrés y la ansiedad, nos concentramos con el trabajo y nos despreocupamos de lo que hacen los demás y de sus ruidos, siempre y cuando no nos afecten negativamente. Pero trabajar desde casa puede ocasionar quejas de otros vecinos si hablamos muy alto hablando por teléfono o en una videollamada y si es constante.
En el confinamiento, los hábitos normales se pueden ver alterados, durmiendo cuando antes estaríamos trabajando y, a la inversa, ver la televisión o escuchar música o jugar con el perro cuando los demás duermen. O incluso puede ser que el vecino haya elegido el modo «vacaciones», porque él no puede trabajar desde casa, y nosotros tenemos trabajo. Él todo lo hace a un volumen alto, porque cree que de día se puede hacer ruido. Cuando no es así. Hay que hacer horarios y desarrollar actividades habituales y en los horarios de antes del confinamiento.

¿Qué hacer con el ruido de los vecinos?

Ante todo nos será necesario hacer un ejercicio de comprensión, respeto la situación que estamos viviendo y que nos afecta a todos; de paciencia, porque no todos gestiona por igual la excepcionalidad; y de empatía, tratar de ponernos en el lugar del otro y pensar qué y por qué se está ocasionando este ruido o conducta. Esto también lo hemos de aplicar en casa, con la familia o con las personas que convivamos estos días.
Con los conflictos de ruido tenemos dos opciones:

  1. Buscamos una solución para dejar de oír el ruido, como por ejemplo, ponernos unos tapones en los oídos, unos auriculares con música muy baja que nos permita trabajar, y aguantamos.
  2. Hablamos con las personas que lo ocasionan.

Si hablamos, debemos saber que las condiciones no son las normales, las emociones son más intensas, no sabemos cómo la gente está reaccionando al confinamiento y tu está enfadado o enfadada. Con los de casa será de entrada más fácil y con los de fuera más difícil.

Respuesta reactiva y directa

Si hemos decidido hablar con el causante del ruido o la conducta, recuerde mantener la distancia de seguridad por el coronavirus. No debemos gritar, ni culpabilizar la persona, ni nos muestran agresivos. Si vamos a ver el vecino o vecina, lo saludamos, le recordamos quién eres -buscando un recuerdo positivo en el pasado entre los dos-, le preguntamos como está y cómo se encuentra, y luego le decimos «hay un ruido que oigo…», exponiendo la situación y cómo te está afectando y pidiéndole que te eche una mano.

Hay que controlar qué y cómo diremos las cosas. Necesitamos una respuesta positiva del vecino o vecina, pero esto nos debemos mostrar amables con la persona y preocupado y severo con el problema, pidiendo lo que queremos sin tener miedo de pedirlo: por ejemplo, que se detenga el ruido.

Respuesta reactiva e indirecta

Si no hemos podido hablar con el vecino o la vecina o sospechamos que hablando con él o ella no resolveremos el problema, porque en el pasado tampoco ha sido posible, hay que buscar otro vecino con quien mantenemos buena relación, que éste o ésta a su vez la mantiene con quien tenemos el conflicto y pueda hablar con él por nosotros.
Esto funciona. La gente somos receptivos a los mensajes de las personas que nos hablan bien, nos tratan bien y tenemos una buena opinión de ellos. Debemos buscar la ayuda del vecino o vecina que, por ejemplo, es la persona que se ofrece a hacer gestiones por los demás, a arreglar desperfectos de la comunidad o que en las reuniones de vecinos no se altera y buscar el acuerdo.

Respuesta estratégica y de grupo

Estratégicamente, lo mejor es mantener buen vínculo con los vecinos y disponer de un espacio o un canal de comunicación con todos. Esto es útil para comentar aspectos que afectan a la comunidad como, por ejemplo, desperfectos, reparaciones, comunicados del presidente y, ahora que estamos confinados, para ofrecernos a ayudar a otras vecinas y vecinas con dificultades o para comunicar y prevenir problemas y situaciones conflictivas y consensuar soluciones conjuntas.

Este canal de comunicación es útil para comunidades con o sin administrador de fincas. Este canal puede ser whattsapp, telegram o mediante correos electrónicos y ahora nos puede servir para prevenir conflictos como, por ejemplo, pedir ir a la azotea para que tus hijos salgan de casa y correr un rato, y haciéndolo desde casa se evita el contagio. Además, es una vía para mantener el vínculo vecinal en grupo que tiene un efecto de control y presión social ante ciertos comportamientos individuales conflictivos.

Servicios de mediación comunitaria, nocturna y familiar

Si nada de lo comentado funciona o no se ha podido aplicar, hay muchos ayuntamientos en Cataluña que disponen de servicios de mediación comunitaria, nocturna o familiar que gestionan conflictos en las comunidades de vecinos y en el espacio público, de noche para ruidos derivados de distintas actividades y en el contexto familiar, respectivamente. Estos servicios gestionan los conflictos entre la ciudadanía de forma pacífica, a través del diálogo y aplicando el procedimiento de mediación. Los mediadores de estos servicios son un buen recurso para los conflictos que hemos mencionado y cuando nuestras intervenciones, como vecinos y vecinas, no han alcanzado los resultados deseados.

Autor / Autora
Politólogo y conflictólogo. Profesor programa de Gestión y Solución de Conflictos (conflictología) de los Estudios de Derecho y Ciencia Política de la UOC. Director del Postgrado de Resolución de Conflictos Públicos y Mediación Comunitaria de la UdG (Fundación UdG). Autor de diferentes investigaciones en Cataluña y de libros sobre la resolución y gestión de conflictos públicos, sociales y deportivos. Galardonado con el Premio Civismo 2014 y 2015 de la Generalidad de Cataluña en la modalidad de ensayo y del Premios Ammi 2010 al mejor premio estatal de mediación por el proyecto "Mediación nocturna y Gestión de conflictos en el ocio nocturno".
Comentarios
Andres Alvarellos30 marzo, 2020 a las 10:10 pm

Muy buen artículo, con situaciones concretas y reales para tener en cuenta en estos días.

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master de ciencias politicas7 abril, 2020 a las 8:59 am

Muy buen post!

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Domi8 abril, 2020 a las 4:25 pm

Algunos vecinos de mi bloque se visitan entre ellos en el confinamiento y no lo entiendo suben y bajan sin mantener el metro y sin protección entre ellos porque pasan de todo,sin respetar a nada ni anadie

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Josefa19 abril, 2020 a las 2:17 pm

Buenas tardes:
Tengo una consulta,vivo en una comunidad de 8 viviendas repartidas en 4 altura 2 por planta,el problema lo tenemos con un joven de unos 20 años que vive en una de los 2 viviendas de la cuarta planta,el tema es que se pasa el dia subiendo a la terraza e incluso se ha puesto 1 mesa y 2 sillas,se le ha dicho varias veces que no puede estar tanto tiempo en la terraza(como ejemplo le dire que en una mañana de las 11:00 a las 14:00 subio 4 veces) y no hace caso. Que podemos hacer?

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Salomé24 mayo, 2020 a las 11:39 am

Buenos días
Voy a hacerle una pregunta y espero que no se ofenda ¿ha pensado que los que resulta que los que en estos tiempos no respecta son los mismo que tampoco lo hacen durante el resto del tiempo? Le voy a poner un ejemplo, vivo en una zona que hay jardines (de uso y disfrute) en los bajos, además de dar a una plaza publica que se encuentra entre los distintos bloques de las viviendas, y tengo a los vecinos del bajo del edificio de al lado en mi salón (hasta con las ventanas cerradas mientras hacia frío) pero eso ha pasado siempre, cada vez que salen al jardín, la única diferencia es que ahora encima te encuentras trabajando y tu también estás encerrado.
Sabe cual es la conclusión de su artículo, que como ocurre en los últimos años los que no respetan a los demás encima tienen razón. No es lógico que la gente pueda poner la música que se oiga en toda la colonia, que el vecino celebre una cena en su patio y a las dos de la mañana esté de charla y se oiga en todo El Barrio y que encima si dices algo se ofenda, que se deje ladrar al perro a las 8 de la mañana en la calle o en el balcón de casa durante 4 horas. Al igual que no es lógico que en otros momentos vayas en el metro y se oiga la música de alguien en todo el vagón, o de un coche en todo El Barrio, etc.
No, a los niños se les enseña que no se molesta a los vecinos, no se bota la pelota en casa. Y no se pone uno a chillar debajo de las ventanas de las casa, ni a escuchar música a todo volumen, etc.
Mi libertad acaba donde empieza la de los demás y viceversa. Las normas de educación y convivencia siguen estando vigentes lo único que tenemos que hacer es empezar a respetarlas, con confinamiento y sin él.

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Xavier Pastor27 mayo, 2020 a las 9:23 am

Muchas Gracias Andrea Alvarellos por tu comentario y valoración.

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Xavier Pastor27 mayo, 2020 a las 9:27 am

master de ciencias politicas: Muchas gracias por el comentario.

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    Vicenta Canet29 enero, 2021 a las 12:24 pm

    Buenos días Xavier y a tod@s:

    En una comunidad de vecinos donde cada uno ha recibido unos valores de su familia y sociedad, al final se ven reflejados cuando son adultos en sus conductas hacia los otros.
    Pero también hay que decir que la construcción del edificio en el que habitamos será conductor de más o menos ruidos los que llegan a nuestros vecinos y viceversa.
    Yo vivo en un edificio que fue construido entre 40 ó 45 años más o menos y oigo los pasos del perro del vecino de arriba, el periquito del vecino de al lado el perro del vecino de enfrente y las con versaciones de la vecina de abajo.
    Debido a la NO insonorización del edificio Tengo un problema con la vecina de abajo.
    Xavier te expongo mi caso y las soluciones que he tomado y no sé qué más hacer con esta vecina a ver si me das otras soluciones.
    Exposición del caso:

    Paso las Navidades en otra comunidad, pero con este confinamiento las hemos pasado en el piso y han venido mis hijos, solo para comer, somos 6 adultos y 5 nietos con las edades comprendidas entre: 8 ,5 ,3 ,1,5, 1,5. Si dos se llevan mes y medio.
    Venían sobre las 13,30 h y se iban todos a las 18 h.
    El día de Reyes sobre las 17 horas, la vecina subió hecha un obelisco aporreando la puerta con bata y camisón, chillando diciendo que hacíamos demasiado ruido y no podía descansar. Día de Reyes 5 de la tarde
    Entiendo que la mujer esté desquiciada pero como hacerle entender que el problema es del edificio que no está insonorizado.
    Yo he puesto soluciones pero no son suficientes para la vecina.
    Soluciones por mi parte que ya utilizo desde que vine a vivir a este piso pero no son suficientes para la vecina
    ZAPATILLAS adecuadas nada más entrar en casa, desde el recibidor. yo zuecos Dippner que se usan en los hospitales y trabajo profesional, el marido usa zapatillas de toda la vida esas que usan los abuelos a cuadros , los niños los mas peq. los Mecanics , o van descalzos, las más grandes descalzas o con zapatillas de estar por casa
    Tengo alfombra en toda la habitación de los juguetes, no les dejo jugar con pelotas ni canicas, y encima de la alfombra de pelo largo y tupido cuando están todos pongo otra alfombra.
    Las sillas las tengo con tapas al igual que las mesas.
    La escoba que uso es de goma que aunque des en los rodapies no hacen ruido.
    Tengo una mecedora y debajo de los balancines tienen tres alfombras para que no hagan ruido los niños al subirse y bajarse de la mecedora ya que tienen 1,5 años.
    Utilizo los cascos si pongo el móvil o el PC, para escuchar
    Ya no sé qué más hacer

    Bueno si decirle que se compre tapones o que salga a dar una vuelta, que insonorice el techo etc.
    El problema es que en estos pisos se oye todo y comprendo a la vecina de abajo porque yo aguanto a la vecina de arriba cuando arrastran las sillas, cuando barre, pasa el aspirador hace una tortilla al batir los huevos, etc. etc. o va con tacones y se dónde se encuentra en cada momento dentro de su casa.
    por eso entiendo a la vecina de abajo que este desquiciada

    La hija de la vecina de abajo se ha quejado al administrador y ha pedido que nos viéramos para hablar sobre el tema de ruido, pero no sé qué más aportar para hacerle entender que yo también tengo un problema con su madre al aguantar sus quejas y que me está traumatizando a los niños ya que cuando corren o saltan les digo que no hagan ruido y ya me contestan: Es que va a subir la vecina a dar porrazos a la puerta y con camisón.
    No fue una visita apta para los niños y menos en ese día
    Un saludo a tod@s

    Vicenta

    Responder
Xavier Pastor27 mayo, 2020 a las 10:06 am

Hola Domi,

Esta situación no es fácil para nadie. Hay gente que entiende y aplica las propuestas para evitar contagios de entrada, y hay gente que les cuesta más por distintos motivos: piensan que la situación no es tan grave, que nadie les ve y no se va a enterar que no cumplen con las medidas, que sus casas es un ámbito privado y que allí ellos y ellas deciden, etc.
Claro cuando ves que no respetan las normas, es cuando te puedes enfadar. En estos casos, si mantienes relación con ellos y ellas, lo mejor es aprovechar una conversación para sacar el tema y explicarles que te has enterado que en otra comunidad de vecinos esto ocurriendo esto y que te parece grave y preguntarle cual es su opinión y el por qué. De esta manera, tu puedes tomar distancia con el problema, desde el punto de vista emocional, y saber cual es el motivo que empuja a tus vecinos y vecinas a no mantener las normas. Todo esto con el máximo respeto y educación y no juzgando sus comportamientos cuando hables con ellos. Ya me dirás. Saludos

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Xavier Pastor27 mayo, 2020 a las 10:54 am

Hola Josefa,

Gracias por exponer tu caso. Espero poderte ayudar.

Las personas que trabajamos con los métodos de la Resolución de conflictos, como conflictólogos o mediadores, aconsejamos primero saber las causas de los comportamientos de las personas que predisponen o causan conflicto en los demás.

Por tanto en este caso se propongo averiguar por qué este chico sube tantas veces a la azotea de la finca.

Tal como tu me cuentas, el sabe que este es un espacio comunitario y que lo comparte con el resto de los vecinos y vecinas. Pero de la información que da, no sabemos porque sube tantas veces y está tanto tiempo. Se trataría de averiguar esto.

A lo mejor sube tantas veces y está tanto rato, y es una hipótesis, porque comparte piso con otros jóvenes en casa y necesita salir de ella un rato, pues hay mucho ruido.

A lo mejor se dan conflictos con el resto de personas con las que comparte piso o con sus padres.

A lo mejor la vivienda no tiene ventanas y necesita tomar el sol y que le dé el aire en la cara.

A lo mejor es fumador y en casa no le dejan fumar.

A lo mejor se fuma un porillo y no quiere que sus padres lo sepan y sube a la azotea.

A lo mejor….etc,etc.

Prueba de averiguar las causas del comportamiento, incluso preguntando a través de una conversación cordial en la azotea del edificio.

Por otro lado, creo que sería interesante analizar si antes del confinamiento también subía tantas veces y estaba tanto rato y nadie lo sabía, con lo cual parece que antes no molestaba. Porque me queda una pregunta pendiente, ¿de qué manera molesta a los demás que suba tanto rato y tantas veces?

Saludos

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Xavier Pastor27 mayo, 2020 a las 11:27 am

Hola Salomé,

Gracias por exponer su comentario y los casos de conflicto que comenta.

Mi artículo está redactado desde la experiencia en la gestión de los conflictos que se dan en la comunidad de vecinos y en las posibilidades reales de actuar en la situación de confinamiento.

En el confinamiento es cuando se ha puesto de manifiesto que resulta muy importante mantener una buena relación con los vecinos, incluso con aquellos y aquellas que a través de sus actividades domésticas y espacios comunitarios nos puedan molestar. Pues que de otra manera podremos buscar una solución a estos conflictos si no es hablando y acordando?

Si no tenemos relación más o menos cordial o en el pasado no ha sido positiva, ya le digo que no habrá receptividad y no habrá solución satisfactoria. O dicho de otro modo, si hay relación, si podemos hablar de forma cordial y respetuosa, todo será más fácil.

También tengo claro que no todo el mundo se siente capacitado de mantener relación con una persona que molesta y de exponer de forma tranquila y serena en esas condiciones sus argumentos. Para estas y otras situaciones similares existe profesionalmente hablando la figura del mediador o la mediadora. Este profesional acude para ayudar a las personas que tienen conflicto. De entrada, el mediador o mediadora ayuda para que las personas en conflicto puedan volver a comunicarse, y que traten de llegar a un acuerdo y respetarlo en el tiempo. El mediador o mediadora es muy útil en situaciones de conflicto porque no está afectado por la situación emocionalmente y puede pensar mejor en cómo ayudar a las personas en conflicto a encontrar la mejor solución para ambos. En la mediación, las personas puedan explicar de forma tranquila y serena lo que ocurre o ha ocurrido,pueden exponer sus argumentos y necesidades, pues en condiciones normales la gente está enfada y grita, ofende, insulta y amenaza a la otra parte del conflicto. Sólo desde una comunicación respetuosa y cordial, la gente está dispuesta a hablar. Es entonces cuando una vez expresadas las necesidades de ambas partes y poniéndose en el lugar del otro que se encuentran soluciones.

Salomé, qué trato de decirle? Que si quiere resolver todas estas situaciones en algún momento tendrá que hablar con las otras personas, las que le generan el conflicto, y que independientemente que esté enfadada, si muestra el enfado de forma ostensible y juzgando verbalmente a las personas, eso no le va servir de mucho para encontrar una solución. Lo mejor en estos casos es generar un vínculo positivo con la otra persona. Alguno. el que sea. Puede hacerlo usted, buscar la ayuda de algún vecino o de un profesional de la mediación.

Respecto a lo que comenta de la educación, estoy de acuerdo que la gente debe respetar unas normas, porque vivimos juntos y, aunque a veces creamos que no es así, dependemos unos de los otros. Pero resulta que esto no está en las manos del mediador o la mediadora, ni del conflictólogo o conflictóloga, son otras las manos y cabezas que se ocupan de esto. También creo que este sea el mejor argumento para convencer al vecino que deje de hacer ruido o que deje de molestar.

Finalmente, no crea nada de lo que le he dicho, sólo le pido que lo pruebe, que lo ponga en práctica y luego si quiere volvemos a hablar.

Saludos.

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