Cómo elaborar un CV y otros consejos para la incorporación al mundo laboral

3 junio, 2021
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El abogado Jordi Maristany, profesor colaborador del Máster de Abogacía de la UOC, ofrece algunas recomendaciones para preparar el Currículum Vitae (CV) y afrontar un proceso de contratación laboral, desde su experiencia en la selección de abogados

Trabaja tu Currículum Vitae – tu CV eres tú

Tu Currículum Vitae es clave, pues es la primera toma de contacto con la empresa, y debe servir para que, tras un análisis rápido, la persona encargada de la selección de personal se haga una idea de si tu perfil encaja con la organización y con el puesto ofertado.

Si no lo trabajas, el esfuerzo que habrás dedicado durante los últimos años a prepararte para esta oportunidad puede servir de poco. Un CV descuidado da la impresión de una persona descuidada. Ya te queda mucho menos para llegar a tu meta: saca partido a tus años de estudio y preparación trabajando un buen CV.

La forma

En vista del gran volumen de CV que reciben las personas encargadas de selección, si quieres que el tuyo pase este primer filtro, debes ayudarles en su tarea. Algunos consejos:

  1. Una sola página de extensión. Sí, cabe todo, incluso la vida de Bill Gates, sólo hay que saber sintetizarlo.
  2. Que sea visualmente neutro, ordenado, y por tanto de fácil lectura: utiliza frases cortas, enumeraciones, y evita usar demasiados colores, símbolos o gráficos.
  3. Si quieres ahorrarte trabajo, y evitar tener que actualizarlo, puedes “extraerlo” fácilmente de tu perfil de LinkedIn, si lo tienes (cosa que recomendamos encarecidamente, pues es la red profesional por excelencia), al que además el propio CV puede referenciar para obtener información más detallada.

El contenido

La información contenida debe estar adaptada al puesto al que se opta, destacando aquella información que sea más relevante para la oferta concreta. Ya que hablamos de un primer trabajo, también es importante incluir información que, sin ser específica para el puesto, pueda sugerir que tu personalidad y capacidades generales son útiles para tu desarrollo profesional. Por ejemplo, mencionar trabajos anteriores que indiquen tu predisposición a asumir responsabilidades, o el hecho de practicar algún deporte o afición a alto nivel, lo cual indica tu capacidad de compromiso y de esfuerzo.

El resto de datos, como hemos dicho, podría estar visible en tu perfil de LinkedIn, incluyendo un link al mismo en el CV para quien quiera profundizar.

Lo ideal sería estructurar tu CV en 3 o 4 apartados, y en este orden:

  • Datos generales: nombre y datos de contacto.  La fotografía es opcional, y en algunos países, especialmente anglosajones, se considera que debe evitarse para evitar dar información como raza u otra que pudiese utilizarse de manera discriminatoria en el proceso.
  • Trayectoria académica e idiomas: introducir las titulaciones obtenidas, universidades o centros educativos, e idealmente las calificaciones, sobre todo si no se acompaña expediente académico a la solicitud (cosa que recomendamos hacer, pues nosotros siempre lo pedimos).
  • Experiencia profesional: si existe, referencia breve a trabajos anteriores, incluso si son de estudiante, no relacionados con el puesto al que se opta: clases particulares a niños, los trabajos de verano o compatibles con los estudios, etc.
  • Aficiones u otros aspectos más personales: es un apartado difícil, sólo recomiendo incluirlo si hay algo que quieres destacar especialmente, y que te diferencia del resto (Campeona Nacional de Ajedrez 2020, por ejemplo). Huiría pues de tópicos como la afición por los “viajes, la lectura y el deporte” porque no añaden gran cosa, y en su caso pueden ser objeto de comentario en la entrevista.

La carta de presentación como acompañante para incidir en la motivación y otros aspectos

El CV puede acompañarse de una carta de presentación, que permite al candidato/a demostrar su motivación para optar al puesto ofertado, demostrando al mismo tiempo su conocimiento sobre la empresa a la que se está dirigiendo. La carta de presentación debe servir como complemento al CV, no debe ser una repetición de éste, se debe huir del molesto “autobombo”. Debe ser breve -dos párrafos como máximo- y, como siempre, de fácil lectura.

La carta de presentación, tradicionalmente, se redactaba de manera manuscrita con formato de carta, pero si la candidatura se envía por correo electrónico, como es frecuente, es recomendable incluirla, sin más, en el cuerpo del correo electrónico.

El videocurrículum ¿una alternativa real?

Gracias a las nuevas tecnologías, se empieza a ver la sustitución del formato escrito de CV tradicional más carta de presentación por un vídeo de presentación -el llamado “videocurrículum”.

Consideramos que puede ser muy útil en la búsqueda de puestos ejecutivos, pero no tanto en el contexto de un primer empleo, sin embargo, no recomendamos sustituir el CV tradicional, que puede leerse de manera rápida para llevar a cabo un primer filtro, por un video que obligue al reclutador a descargar un archivo de varios megas, esperar a verlo entero, etc. En todo caso, se podría incluir un enlace en el propio CV para que el vídeo pueda ser visualizado por el personal de selección, como un añadido o complemento. En caso de usarse, sin que ello sea contraproducente, tened en cuenta que el video debe estar muy bien producido, lo cual es costoso.

Si todo va bien, atentos a las restantes fases del proceso de selección

Una vez se ha pasado un primer filtro y la empresa se pone en contacto con el candidato/a para recibir información adicional, se valora positivamente su agilidad al dar respuesta a las comunicaciones recibidas y ponerse a disposición para entrevistas o pruebas de selección, pues demuestra motivación por el puesto, elemento fundamental a tener en cuenta en la selección.

Durante todo el proceso, y especialmente en la entrevista, es importante transmitir confianza y seguridad en uno mismo, pero también coherencia y honestidad: cuidado con la información que no pueda ser contrastada o contenga apreciaciones excesivamente subjetivas, así como información genérica que no se adapte al puesto de trabajo concreto.  Ello puede restar puntos a la candidatura, pues quien lo recibe puede desconfiar del resto de información incluida, o pensar que el candidato/a está haciendo un envío masivo de solicitudes sin saber a quién lo envía o para qué puesto, lo que le hará perder credibilidad y  por tanto posibilidades de ser seleccionado.

En definitiva, el CV, acompañado de una breve presentación, es tu primera oportunidad de crear una buena impresión y pasar un primer filtro competitivo, y por ello debes cuidarlo mucho, pero recuerda que el proceso no acaba ahí: mantén una actitud proactiva y atenta durante las restantes fases del proceso de selección. De esta forma, podrás maximizar tus posibilidades de empezar tu vida laboral en un lugar en el que te sientas bien, y te permita poner en práctica, por fin, todo lo aprendido.

Autor / Autora
Fundador y socio director del despacho de abogados MARISTANY (www.maristany.com). Profesor Colaborador del Máster de Abogacía de la Universitat Oberta de Catalunya, y Profesor Asociado de la Universitat Pompeu Fabra.
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