Buenos tiempos para la mediación

7 septiembre, 2021
mediación y gestión de conflictos

Los meses de verano, en concreto las semanas de vacaciones, son un buen momento para encontrarse con la familia, amigos y compañeros, para hablar y para pensar. Precisamente, hace unas semanas le comentaba a Carles Lama, pianista de prestigio internacional, que estos son tiempos de conflictos y que lo que viene no es muy halagüeño para la buena convivencia y para la paz, no solo desde el punto de vista climático sino sobre todo social. Él daba crédito a mis palabras y añadía que este sentir se percibía más allá de nuestras fronteras, como algo global, pues lo había detectado en sus viajes por los conciertos.

Tiempos de malestar y tensión continua

Digamos que estos tiempos se están caracterizando por el malestar y la tensión continua. Hay como una sensación de que los humanos no estamos bien, que la COVID-19 y no solo ella, ha puesto nuestras sociedades y relaciones sociales patas arriba. Si antes la gente tenía prisa, ahora tiene más. Si antes había poca paciencia, ahora hay menos. Si antes casi no había tiempo para pensar en los otros, ahora los demás molestan.

Y sin embargo todo esto que les estoy explicando tiene una traducción positiva para la aplicación de la conflictología, especialmente para el método y la práctica de la mediación.

¿Qué son la conflictología y la mediación?

La conflictología es el conjunto de conocimientos, métodos y técnicas para el análisis, abordaje, gestión y resolución de conflictos sin el uso de cualquier tipo de violencia. Entre estos métodos y técnicas se encuentra la mediación. Algunas y algunos habrán escuchado o leído sobre ella. La mediación se ha utilizado durante décadas en los conflictos bélicos como un procedimiento vinculado a la diplomacia y como recurso dialogado para tratar de llegar a un acuerdo temporal o definitivo para el fin de la violencia armada entre Estados o Estados y grupos militares opositores.

Desde hace unos años, la mediación se utiliza también en conflictos de baja o media intensidad, por ejemplo, en los conflictos en las comunidades vecinos, en el uso y compartir de los espacios públicos, en los conflictos sociales, en los laborales, en las escuelas, en los conflictos familiares, en los conflictos deportivos y en los conflictos empresariales y en las zonas y prácticas del ocio nocturno.

Buenos resultados de la mediación

El número y contextos en los que los conflictos crecen es cada mayor y las prácticas de mediación también, con muy buenos resultados. Un ejemplo, con la aplicación de la mediación en las zonas de ocio nocturno se reduce entre un 75% y un 100% las llamadas de quejas de los vecinos y vecinas a la policía debido a la música de bares, pubs y discotecas y de la actividad del botellón. Hablando de botellón, con la mediación nocturna se facilita la reducción en un 90% de la suciedad – bolsas, botellas y vasos de plástico- y las conductas incívicas – cristales rotos, destrucción mobiliario urbano o desperfectos en vehículos aparcados- relacionada con esta actividad. El trabajo con todas las partes implicadas hace que esto sea posible, pues si algo se ha detectado es que, aunque cueste de creer, antes de la llegada de los profesionales de la mediación, la comunicación entre vecinos enfadados y locales de ocio nocturno y de la administración con practicantes del botellón era casi inexistente. Y esto hace muy difícil gestionar positivamente los conflictos y encontrar opciones de solución satisfactorias para todas las partes.

Virtudes de la conflictología y la mediación

Precisamente una de las virtudes de los métodos de la conflictología, como por ejemplo la mediación, es que son los implicados en el conflicto, con su participación activa en el proceso, los que llegan a entenderse y conseguir un acuerdo mediante una buena comunicación y la generación de opciones de solución.

Evidentemente que las personas en general sabemos que la única manera de llegar a una solución positiva frente a un conflicto es el diálogo, pero parece que las condiciones actuales no ayudan y que un pequeño empujón mediante la entrada de personas expertas de la conflictología y de la mediación no solo facilita un mejor análisis y gestión exitosa del conflicto, sino que puede evitar la aparición de conflictos innecesarios, y que en condiciones normales serían inexistentes.

Conflictos y ámbitos de la resolución de conflictos

En estos últimos años, la mediación se ha extendido por ámbitos cotidianos de nuestras vidas, como por ejemplo, en las comunidades de vecinos con la creación de servicios de mediación comunitaria y/o ciudadana a raíz de los conflictos de convivencia por ruidos, usos indebidos de espacios comunitarios e impagos de cuotas de la comunidad; en los conflictos familiares, especialmente de pareja y relacionado con las separaciones, divorcios y custodia de los hijos e hijas; en las escuelas e institutos para gestionar conflictos entre alumnos y con familias; a través de las agencias y oficinas de consumo, por reclamaciones de usuarios frente a compañías y llegando a acuerdos satisfactorios. Y recientemente en nuestro país, la mediación se ha vuelto singular y útil para el sector empresarial y mercantil, debido a la afectación de las medidas COVID-19 sobre la actividad de los tribunales.

Y es que la mediación y la resolución de conflictos también se ha vuelto sinónimo de innovación, por ejemplo, su aplicación en el deporte dio lugar en el 2014 a la creación de un servicio pionero de mediación en la Federación Catalana de Futbol para gestionar los conflictos entre clubes deportivos y entre clubes y deportistas. A partir de la misma fecha, clubes de distintas modalidades deportivas: futbol, waterpolo, baloncesto, balonmano, futbol sala han aplicado y aplican la mediación y la resolución de conflictos a través de los proyectos impulsados por la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) y la Universitat de la Girona (UdG), mediante su máster y posgrados.

La mediación y la gestión de conflictos es innovación

Innovadora y premiada es la mediación nocturna o la gestión de conflictos en zonas de ocio nocturno – premio AMMI 2019 de la Asociación Madrileña de Mediación como el mejor proyecto estatal de mediación-, con la que se analizan, se afrontan y se gestionan positivamente los conflictos entre vecinos y propietarios de los locales de ocio nocturno, y también la actividad de botellón de jóvenes y no tan jóvenes en calles, plazas y playas de nuestros municipios a causa de los ruidos y conductas incívicas de noche.

Pero la cosa no acaba aquí, las cocinas de los restaurantes, la industria de la moda o la política, en concreto la constitución y funcionamiento de los gobiernos de coalición, son espacios de conflictos y de estudio por parte de expertos de la conflictología y de la mediación, y que, más temprano que tarde, darán lugar a intervenciones y la puesta en marcha de servicios de mediación y resolución positiva de conflictos con profesionales formados al frente.

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Autor / Autora
Politólogo y conflictólogo. Profesor programa de Gestión y Solución de Conflictos (conflictología) de los Estudios de Derecho y Ciencia Política de la UOC. Director del Postgrado de Resolución de Conflictos Públicos y Mediación Comunitaria de la UdG (Fundación UdG). Autor de diferentes investigaciones en Cataluña y de libros sobre la resolución y gestión de conflictos públicos, sociales y deportivos. Galardonado con el Premio Civismo 2014 y 2015 de la Generalidad de Cataluña en la modalidad de ensayo y del Premios Ammi 2010 al mejor premio estatal de mediación por el proyecto "Mediación nocturna y Gestión de conflictos en el ocio nocturno".
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