¿Sabes qué es Compliance?

El Compliance está en auge, te explicamos porqué, porqué debes formarte en Compliance y cuales son sus salidas profesionales.

¿Qué es Compliance y por qué surge su necesidad?

A lo largo de los últimos años hemos sido testigos de abusos y delitos cometidos por grandes empresas que han causado, además de un ingente daño a la economía a escala mundial, incontables víctimas con nombres y apellidos. 

Organismos supranacionales como la ONU, la Unión Europea o la OCDE han instado a los Estados a promulgar una normativa que exija la adopción por parte de las empresas de mecanismos dirigidos a garantizar el cumplimiento de las normas legales -Compliance-, que garanticen el buen funcionamiento de la economía y evitar perjuicios injustos a los ciudadanos

La crisis económica que aún estamos superando, tuvo lugar en una parte muy relevante a raíz de importantes incumplimientos normativos por parte de grandes empresas que, movidas por su afán de lucro, priorizaron estos objetivos por encima de las reglas éticas y legales que regulan su funcionamiento.

Ello ha provocado que los organismos supranacionales como la ONU, la Unión Europea o la OCDE hayan instado a los Estados a promulgar una normativa que exija la adopción por parte de las empresas de mecanismos dirigidos a garantizar el cumplimiento de las normas legales –Compliance-, que garanticen el buen funcionamiento de la economía y evitar perjuicios injustos a los ciudadanos.

En este marco internacional, el Estado español ha dado su particular respuesta acometiendo la reforma de 2015 del Código Penal e introduciento la mayor revolución desde su existencia: la posibilidad de atribuir responsabilidad penal a las personas jurídicas, es decir, la posibilidad de aplicarles sanciones penales. Hasta ese momento había sido un principio sacrosanto que solo las personas físicas podían ser sujetos de responsabilidad penal mientras que las personas físicas únicamente podían ser objeto de responsabilidad administrativa o civil.

Si bien esta responsabilidad penal solo puede atribuirse en ciertos delitos expresamente mencionados en la reforma, este elenco no es pequeño y abarca los delitos más comunes cometidos en el ámbito empresarial. Delitos que pueden acarrear penas, en casos extremos, como el cierre de establecimientos, su intervención o incluso la disolución de la empresa -“pena de muerte” empresarial-.

De hecho, hace muy pocas semanas hemos podido observar la histórica primera imputación de una persona jurídica en España. El banco BBVA ha sido imputado y está siendo investigado por un posible delito de corrupción en los negocios a raíz de unas declaraciones del tristemente famoso Comisario Villarejo.

Sin embargo, al mismo tiempo que ha introducido esta posibilidad, el código penal ha previsto una fórmula que permite que la empresa que haya actuado diligentemente pueda evitar ser imputada como tal y que en ese caso la imputación de responsabilidad penal recaiga únicamente sobre la persona física que cometió la infracción. 

Para que así sea, el código penal requiere que se demuestre que la empresa había “adoptado y ejecutado con eficacia, antes de la comisión del delito, modelos de organización y gestión que incluyen las medidas de vigilancia idóneas para prevenir delitos de la misma naturaleza (del que se ha cometido) o para reducir significativamente su comisión”.

De esta manera, se premia a la empresa activa en la promoción del cumplimiento normativo y se promueve una nueva ética en los negocios que impida que estos se conviertan en el “Far West”.

Compliance Program

Pues bien, el mecanismo más extendido internacionalmente para dotarse de este sistema es la creación en la empresa de un llamado Programa de Cumplimiento Normativo, más conocido por el término inglés de Compliance Program, que debe ser específico para cada empresa.

El Programa de Compliance debe reflejar el compromiso de la empresa en impedir las infracciones e incluso su compromiso ético en general. Se trata de un sistema que se adapta tanto a las necesidades del código penal español como a las de otros sistemas jurídicos europeos distintos al español y de todo el continente americano. Además, muchas empresas nacionales y extranjeras, especialmente de Estados Unidos, únicamente admiten relaciones comerciales con empresas que cuenten con un programa de Compliance

Pero ¿cómo hacer que el programa de Compliance contenga las medidas que el juez considere “idóneas” como exige el código penal? Hay que tener en cuenta que si las medidas no son idóneas, no se evita la imputación penal y el programa de cumplimiento no es más que papel mojado.

Para que lo sean es necesario realizar un estudio de la actividad y la organización concreta de esa empresa, seguir con un estudio de los riesgos de realizar un delito que es previsible que se puedan originar en ella y  por último diseñar un plan organizativo que contenga las medidas necesarias ajustadas a esa empresa que permitan eludir esos riesgos. El Compliance Program es por tanto “un traje a medida”. No valen los trajes prêt a porter ni se pueden diseñar por el sistema de corta y pega, a riesgo de que no se adecúen a la organización, el juez los juzgue “inidóneos” e impute penalmente a la empresa.

Una vez se haya creado ese programa, es necesario que en la empresa haya un profesional encargado de velar por su cumplimiento y promoverlo, pero también de valorar los cambios necesarios para su mejora o simplemente para adaptarse a los cambios que se den en la empresa. Se trata de la figura del Oficial de Cumplimiento o Compliance Officer.

Compliance: salidas profesionales

Uno de los perfiles más buscados en España, fácilmente visible en redes sociales profesionales como Linkedin, es precisamente el del especialista en Compliance. Efectivamente, a raíz de este cambio normativo toda empresa española de una cierta complejidad organizativa o de un cierto número de empleados tiene estos días un enorme interés, por no decir una absoluta necesidad, de contar con un Compliance Program y a menudo también de un Compliance Officer. En otros países en que no exista esta obligatoriedad, es igualmente aconsejable que las empresas que aspiren a la exportación tengan un programa de Compliance, que empresas internacionales consideran conditio sine qua non para establecer lazos comerciales.

La creación de un Compliance Program debe estar a cargo de un profesional específicamente formado en esta especialidad

La creación de un Compliance Program debe estar a cargo de un profesional específicamente formado en esta especialidad que pueda garantizar que el estudio previo de los riesgos penales de la empresa sea profundo y abarque toda la organización y actividad de la empresa. Se espera en un futuro inmediato que este sea un requisito formal. 

En realidad, la creación de un Compliance Program será tan complejo cuanto compleja sea la estructura y actividad de la empresa y en ocasiones será necesario un equipo de profesionales de distintas áreas para su diseño. Pueden ser criminólogos, informáticos, arquitectos, ingenieros, químicos, médicos, expertos en protección de datos, en seguridad y un largo etcétera de profesionales. Pero todos ellos deben estar formados en Compliance, para que en colaboración con el jurista y/o economista que dirige el equipo, sepan estudiar la conformación de una empresa, detectar los factores de riesgo relacionados  con el ámbito en el que son expertos y diseñar una estrategia para prevenirlos. 

Además, la tendencia es la de ampliar el concepto de Compliance no solo al cumplimiento normativo penal, sino al de todo el ordenamiento e incluso a la creación de una cultura de altos estándares éticos de la empresa que la benefician, no solo a la hora de no ser objeto de procedimientos penales y judiciales sino también en problemas que comprometan su reputación. Así mismo, la práctica del Compliance se está extendiendo también al sector público.

Esta necesidad de expertos en Compliance no se agota en el diseño de un primer programa de cumplimiento para una empresa. Es necesario seguir esa empresa a lo largo de su vida. El Programa de Compliance debe ser un “organismo vivo” para que sea considerado eficaz por un juez, es decir, debe ser evaluado y remodelado de manera continua para adaptarse a las novedades. La normativa cambia continuamente y por ello el Compliance Program de cada empresa debe adaptarse a la nueva normativa que le afecte.

La tendencia es la de ampliar el concepto de Compliance no solo al cumplimiento normativo penal, sino al de todo el ordenamiento e incluso a la creación de una cultura de altos estándares éticos de la empresa que la benefician, no solo a la hora de no ser objeto de procedimientos penales y judiciales sino también en problemas que comprometan su reputación

También las empresas cambian de modelo organizativo o el tipo de actividades empresariales que realizan, que puede diversificarse. También ahí deberá cambiar el Compliance Program. Pero incluso cuando no se dé ninguno de estos dos casos, se considera que el Compliance Program debe aprender con cada experiencia ocurrida en la empresa. Hay que evaluar si ha sido eficaz y si es posible hacerlo más eficaz a la luz de sus aciertos y fracasos, pero también hay que adaptarlos a los adelantos técnicos o novedades en la propia técnica del Compliance. Ello implica, por supuesto, que el profesional del Compliance necesita de una formación continua para estar al día.

Por otra parte, la complejidad de ciertas empresas hace que, una vez tienen un Compliance Program,  opten por la contratación de un Oficial de Cumplimiento o Compliance Officer que se encargue de manera exclusiva de velar por el cumplimiento del Compliance Program, promover las buenas prácticas a este respecto y recoger e investigar las posibles violaciones de este. Solo si la empresa demuestra tomarse en serio su propio Compliance Program y promueve sincera y activamente su aplicación considerará el juez que puede eximirla de responsabilidad penal.

De nuevo, la complejidad de una empresa puede exigir un equipo de Compliance Officers en lugar de uno solo, especialmente cuando la empresa realiza actividades de distintos tipos o en distintos países. Últimamente es muy frecuente encontrar ofertas de trabajo para Compliance Officer para empresas con la sede principal en el Estado español, pero también muchas otras para ser el Compliance Officer de la división española de una multinacional.

En resumen, la especialización en Compliance ofrece un nivel de acceso al mercado laboral en forma de:

  • Experto en creación y puesta en marcha de Compliance Programs, que también actuará en su evaluación y mejora, junto con el Compliance Officer 
  • Compliance Officer exclusivamente para una empresa: responsable de la tarea de la aplicación y mejora continua del Compliance Program.
  • Experto que intervenga a instancias del Compliance Officer en la investigación de una posible infracción cometida en el ámbito de la empresa.
  • Miembro de un comité de control ético y normativo de organismos y empresas, que en muchos países sustituye al Compliance Office

Postgrado en Compliance

La UOC imparte el Postgrado en Compliance, creado con el objetivo de formar a profesionales cualificados para incorporarse al mercado en auge del mundo del Compliance. El estudiante se formará en la normativa (estatal e internacional), en la metodología de diseño y seguimiento del Programa de Compliance, en los métodos de trabajo y en las capacidades necesarias para desarrollarlo. Pero sobre todo, el enfoque del Postgrado es de lograr esta formación basándose en la promoción de una auténtica cultura de cumplimiento normativo, transparencia y ética en los negocios, además del compromiso con la Agenda 2030. No en vano la Universitat Oberta de Catalunya ha sido la primera del Estado español en dotarse ella misma de un Compliance Officer.

Es necesario subrayar que el programa es especialmente adecuado para el sistema español, pero de la misma manera para el italiano y el de la mayoría de países de la América Latina, porque las legislaciones dentro de este grupo de países presentan una grado muy elevado de similitud. En cualquier caso, el procedimiento del Compliance se alimenta de estándares internacionales que hacen el curso apto para desarrollar su trabajo profesional en cualquier país.