¿Por qué necesitamos expertos en ciberdelincuencia?

El auge de la ciberdelincuencia pone en evidencia la necesidad de profesionales especializados en ciberdelitos.

Este verano el rotativo Ara, en su edición del pasado 13 de agosto, se hacía eco en portada de uno de los mayores retos que plantea la ciberdelincuencia: el robo de datos. La noticia destaca como esta tipología de ciberdelito se ha disparado, solamente en el primer trimestre del 2019, el doble de datos han quedado comprometidos en relación con los que se obtuvieron ilícitamente en 2018. La noticia añade que estadísticamente hablando, el 30% de los datos vendidos de forma ilegal pertenecen al sector sanitario. Aunque los datos provienen del Centre de Seguretat de la Informació de Catalunya (Cesicat), el periódico cita también otros casos acontecidos a lo ancho y largo del globo en relación con el robo de datos de índole sanitaria: 2,9 millones de ciudadanos afectados en Noruega, o 2 millones de mujeres en China, por citar dos ejemplos.

 El mismo informe alerta de la tendencia a la alza del robo de datos, que no solo afecta a grandes corporaciones: “Las PYMES también reciben ciberataques dirigidos“, motivado básica (pero no únicamente) por su valor económico. Existe así, un mercado negro de datos que permite al vendedor lucrarse mientras que el comprador de los mismos puede crear nuevas identidades con las que cometer posteriores actos delictivos, o incluso extorsionar al propietario de los datos obligándole a pagar si no quiere que los mismos sean revelados: queda claro que teniendo en cuenta la naturaleza sensible de estos datos, la víctima puede sentirse claramente amenazada. 

La tendencia confirma el desplazamiento de patrones delictivos al mundo cibernético

Otro ejemplo que ha sido tristemente noticia este verano ha sido el tiroteo en la localidad americana de El Paso, el pasado 3 de agosto. El perpetrador del ataque terrorista era activo en la red 8chan, un foro especialmente conocido por sus posiciones supremacistas. Pero el terrorista de El Paso no ha sido el único usuario de esta red que ha llevado a cabo ataques deliberados contra población civil, lo cual nos debe llevar a hacer pensar que estos ‘territorios’ informáticos merecen la atención de criminólogos expertos en ciberdelincuencia, no solamente para mapearlos sino para alcanzar propuestas exitosas de política criminal. Foros de este tipo tienen una clara ausencia de regulación, y con la desaparición de 8chan, es de esperar que nuevos foros aparezcan. De acuerdo con el FBI, el 27% de los autores de tiroteos perpetrados en los Estados Unidos habían participado en estos foros. De ellos se desprenden una plétora de preguntas enraizadas en la criminología: ¿Cuál es el perfil de estos participantes en foros? ¿Qué tendencias se desprenden de su interacción en tal red? ¿Qué resultados podemos obtener de un análisis del discurso de los participantes en estos foros?

La necesidad de saber más sobre la ciberdelincuencia es cada vez más imperiosa, puesto que, como se puede observar, sus manifestaciones son múltiples y no limitadas solamente al robo de datos 

Podría seguir poniendo ejemplos, pero quiero destacar como en un verano, en el transcurso de un solo mes, hemos obtenido información de dos hechos tan relevantes que vienen a confirmar este ya conocido desplazamiento de patrones delictivos al mundo cibernético. Estas noticias, pues, ponen manifiestamente de relevancia la necesidad de formar profesionales capaces de operar tanto en el campo empírico (la investigación académica) como en el campo práctico (cuestiones de prevención del delito, ya sea en la esfera privada o pública): así, la necesidad de saber más sobre la ciberdelincuencia es cada vez más imperiosa, puesto que, como se puede observar, sus manifestaciones son múltiples y no limitadas solamente al robo de datos. 

Solamente con la formación de personal preparado para hacer frente a este tipo de delincuencia se podrá hacer frente, en la medida de lo posible, a la misma

Con esa finalidad nace el Máster Universitario en Ciberdelincuencia de la Universitat Oberta de Catalunya, cubriendo así un vacío en el campo académico, quiere ofrecer una formación interdisciplinar (sus profesores son criminólogos, juristas, informáticos y psicólogos) para formar a los profesionales del futuro o a aquellos que, trabajando ya en el sector, quieran ahondar conocimientos en esta disciplina. Solamente con la formación de personal preparado para hacer frente a este tipo de delincuencia se podrá hacer frente, en la medida de lo posible, a la misma.