Novedades en la regulación de los drones

El auge de los drones hace necesario abordar su regulación dado que pueden entrar en colisión con diferentes derechos.

Los drones son vehículos aéreos no tripulados, manejados con control remoto o bien disponen de vuelo autónomo. Incorporan cámaras, sensores, GPS y otras tecnologías con las que obtienen una gran información. En los últimos años ha proliferado su uso y cada vez son mayores sus aplicaciones en diferentes ámbitos. En efecto, inicialmente se usaron en el ámbito militar (ya en los años sesenta EEUU los utilizó en misiones de reconocimiento de su ejército); pero el abaratamiento de su precio ha dado lugar a su uso para múltiples finalidades civiles y comerciales: agricultura, transporte de mercancías, rescate, control tributario, control de incendios, investigación, vigilancia… .

Los drones un sector en auge

Tanto el incremento de sus prestaciones como la constante mejora tecnológica consolidan a los drones como herramientas idóneas para su utilización en la mayoría de los sectores productivos y de servicios. La Comisión Europea prevé que, de aquí a 2035, el sector europeo de los drones dará empleo directamente a más de 100.000 personas y tendrá un impacto económico superior a los 10.000 millones de euros al año, especialmente en el sector de los servicios.

La Comisión Europea prevé que, de aquí a 2035, el sector europeo de los drones dará empleo directamente a más de 100.000 personas y tendrá un impacto económico superior a los 10.000 millones de euros al año, especialmente en el sector de los servicios.

En definitiva, se trata de un sector con un enorme potencial de expansión, pero que debe ser objeto de regulación, dado que el uso de estas aeronaves puede entrar en colisión con diferentes derechos (como la intimidad o la protección de datos) y también puede provocar daños a la propiedad y a las personas.

Es por ello, que des de los Estudios de Derecho y Ciencia Política de la UOC hemos impulsado el curso de verano “Drones y Derecho” para abordar esta cuestión.

La expansión de los drones hace necesario abordar su regulación

En este contexto, el 24 de mayo de 2019 la Comisión Europea ha aprobado un nuevo marco regulador de los requerimientos técnicos de seguridad que se deben cumplir para el control de los drones, con independencia de si se utilizan para finalidades profesionales o lúdicas.  Como consecuencia de esta normativa, a partir de 2020 todos los drones deberán tener una identificación individualizada, debiendo estar registrados en el país en el que operen. Lo cual es importante porque en caso de que una aeronave de este tipo cometa una infracción, dicho registro permite identificar a su piloto. El registro permitirá también el cruce de datos entre todos los Estados Miembros y  contar con sistemas de geolocalización para mejorar la seguridad de los drones. Para facilitar el cumplimiento de esta obligación, los drones más pequeños (con un peso no superior a 25 kilogramos), que son la gran mayoría, pueden realizar el registro de forma electrónica. Por otro lado, cada Estado Miembro podrá establecer zonas no autorizadas para el vuelo y el límite de altura para los vuelos será de 120 metros.

A partir de 2020 todos los drones deberán tener una identificación individualizada, debiendo estar registrados en el país en el que operen.

Todavía es pronto para valorar si esta nueva normativa permitirá que el sector de los drones afronte con éxito sus principales retos como son la seguridad, su gestión en el marco del tráfico aéreo, su integración en el entorno urbano, su impacto en el medio ambiente o la protección contra el ruido.