Post 28A🗳: ¿La hora de las coaliciones?

La inexistencia de un partido político con mayoría absoluta en el nuevo Congreso de los Diputados, resultante de las elecciones del pasado 28 de abril, ¿abre las puertas a un futuro gobierno de coalición?

El pasado 28 de abril se celebraron elecciones generales en España. En estas elecciones, ninguno de los partidos políticos consiguió una mayoría absoluta de escaños en el Congreso de los Diputados. Parecería que este escenario obliga a la formación de coaliciones políticas que aseguren la estabilidad de un gobierno que, recordemos, es elegido por la institución parlamentaria. ¿Es esto cierto?

El artículo 99.3 de la constitución especifica que en la sesión de investidura el candidato a presidir el gobierno debe conseguir una mayoría absoluta de los apoyos parlamentarios en la primera votación (es decir 176 diputados) y que, en caso de que esto no suceda, debe conseguir una mayoría simple de los apoyos en una segunda votación (es decir, más síes que noes).

Consideremos de momento la primera posibilidad. En este caso, es obvio que la formación de una coalición es indispensable para que un candidato obtenga la mayoría absoluta necesaria.

¿Cuáles son los criterios que los partidos utilizan a la hora de decidir qué coalición política formar?

Para responder a esta pregunta podemos recurrir a la “Teoría de la formación de coaliciones”, una teoría elaborada por la Ciencia Política que parte de los siguientes supuestos.

  1. Los partidos quieren ganar las elecciones.
  2. Los partidos quieren conseguir el máximo número posible de escaños.
  3. Si ningún partido consigue la mayoría absoluta de escaños, se formará una coalición vencedora (CV) que asegure la investidura de un candidato.
  4. Los partidos políticos serán capaces de fijar un orden de preferencias entre todas las CVs que se puedan formar.
  5. Los partidos preferirán formar parte de la CV que maximice su utilidad.

La teoría de formación de coaliciones especifica que la maximización de la utilidad partidista presenta dos posibilidades:

  1. La utilidad se maximiza cuando se maximiza el número de cargos gubernamentales obtenidos mediante la formación de una CV.
  2. La utilidad se maximiza cuando las políticas públicas gubernamentales son muy parecidas a las políticas públicas preferidas por los partidos.

Bajo el primer supuesto, los partidos quieren maximizar la recompensa intrínseca derivada de formar parte de un gobierno (los partidos son office seekers); en el segundo supuesto los partidos están motivados por el deseo de influir en las políticas públicas (son policy seekers).

Office seekers

Veamos el primer supuesto con un poco más de detalle: El deseo de conseguir cargos públicos provoca que el criterio de formación de una CV esté vinculado al tamaño de esta CV: obviamente, cuántos menos miembros tenga la CV, más cargos podrá asumir cada uno. Bajo este criterio, la teoría predice que se formarán coaliciones vencedoras mínimas (CVM), es decir, CVs que dejan de serlo si uno de sus miembros la abandona y que, entre estas CVMs, se formará aquella que minimice el número de partidos políticos que la integran (NP) o que minimice el número de miembros –diputados– que acoja (NM). Si únicamente se considera el tamaño de la CV, el escenario postelectoral permite la formación de 33 CVMs entre las que las coaliciones PSOE-PP y PSOE-C’s obedecerían al criterio del menor número de partidos (NP) y un total de 18 obedecerían también al criterio del menor número de miembros (NM). Obviamente, el “menor número de miembros” es 176 y, entre estas coaliciones, desde un punto de vista estrictamente aritmético cabrían casos como PSOE-VOX-ERC-PNV-EH-CCA-PRC-Compromís o PP-C’S-UP-JXC-CCA (ambas suman 176 diputados).  

La coalición PSOE-C’S es la coalición vencedora que mayor número de criterios coalicionares satisface y, en consecuencia, sería la más probable si fuera necesario llegar a una mayoría de 176 diputados

Policy seekers

Por otra parte, el deseo de influir en las políticas públicas implica que el criterio de formación de una CV esté vinculado a la ideología de los partidos que la componen: los partidos intentan minimizar las diferencias ideológicas para poder implementar sus políticas públicas preferidas con mayor facilidad. Así, la teoría predice que se formarán aquellas CVs que minimicen la distancia ideológica (DI) o aquellas CVMs integradas por partidos políticos conectados ideológicamente (las coaliciones vencedoras conectadas mínimas –CVCMs). Obviamente, para calcular qué CVs responden a estos criterios después del 28A es necesario ubicar los partidos políticos en un espacio ideológico. Según la opinión de los ciudadanos encuestados por el Macrobarómetro del CIS de marzo de 2019, los partidos estatales se ubicarían de la siguiente manera en el clásico eje izquierda-derecha:
UP-PSOE-C’S-PP-VOX

Es posible ubicar los partidos políticos no estatales en este eje asociando su posición ideológica a la del partido político estatal que tengan más próximo. El mapa ideológico izquierda-derecha sería el siguiente (se señala la ubicación mediana que los electores atribuyen a cada partido).

UP (2,3)   – PSOE (4,1)   – C’S (6,9) –   PP (8,1) – VOX (9,3)    

ERC (3,1)          PRC (5,0) JXC (5,9)  

Comp (2,9)                                   PNV (6,0)

EH (2,5)                                         CCA (6,0)

Esta distribución de los partidos permite ver cómo las coaliciones PSOE-C’S y PSOE-UP-ERC son las que minimizan la distancia ideológica entre sus miembros (solo hay una unidad de distancia ideológica). Por otra parte, es posible formar un total de 5 CVCMs (PSOE-C’S; PSOE-PNV-PP; PSOE-JxC-PP; PSOE-CCA-PP; PSOE-UP-ERC). Si excluimos de este cómputo las coaliciones que integran a ERC o JxC (partidos políticos evidentemente alejados o “desconectados” del PSOE en el eje centro-periferia), encontramos una única coalición que obedece al criterio de la DI y un total de 3 CVCMs. Todas estas CV de carácter “ideológico” tienen al PSOE como miembro.  

¿A la hora de formar una CV los partidos políticos pretenden maximizar cargos o la ideología es una variable a tener en cuenta?

Sea cuál sea la respuesta, los cálculos realizados permiten comprobar cómo la coalición PSOE-C’S es la CV que mayor número de criterios coalicionares satisface y, en consecuencia, sería la CV más probable si fuera necesario llegar a una mayoría de 176 diputados. Pero, como se comentaba al principio de esta entrada, existe una segunda posibilidad que es la investidura del presidente del gobierno por una mayoría simple. Esta posibilidad constitucional hace que la formación de la coalición PSOE-C’S (ya sea a nivel gubernamental o parlamentario) no sea estrictamente necesaria: los resultados electorales no permiten a C’S formar ninguna CV alternativa con otro/s partido/s, con lo que la posición en minoría del PSOE resulta invulnerable. Y esto es especialmente cierto si se considera que la ideología es una variable a tener en cuenta en la formación de coaliciones políticas: ¿se imaginan un presidente del gobierno apoyado por la coalición PP-C’S-UP-VOX o PP-C’S-VOX-ERC-JxC-PNV por señalar las CVMs que, sin contar con el PSOE, reúnen el menor número de partidos?   

La elección de los miembros de la mesa del Congreso y, más allá, las próximas elecciones municipales y autonómicas serán una nueva oportunidad para seguir analizando los criterios con los que los partidos políticos forman coaliciones vencedoras, un análisis que se verá enriquecido por el hecho de que los pactos entre los partidos puedan afectar a diferentes instituciones de manera simultánea.


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